Importancia del contacto con otros niños

La situación del niño en la familia es muy peculiar, sobretodo si se trata del hijo único o primero. Es el centro de interés y de atención general.

El contacto con otros niños, sea en grupos de juego, en jardines de niños o guarderías, rompe esta sensación de elemento único y le introduce en un mundo de relación entre iguales que va a tener una importancia decisiva para toda la vida. El conflicto que podría producirse en estas circunstancias se elimina por completo si se toma la precaución de realizar el encuentro en condiciones agradables y bajo la supervisión de un adulto.

Es aconsejable que no se deje al niño en guarderías o jardines de niños antes de los dos años y medio de ser posible. A partir de esta edad el proceso de socialización es posible y se debe iniciar haciendo que lo niños jueguen en parejas, aunque vayan variando de compañero. Con esta variación se consigue que exista la oportunidad de alternar los roles pues siempre suele haber uno que domina sobre el otro y es interesante que vayan aceptando que es otro el que se imponga en un momento dado sin que pase nada.

La conducta social de los niños comienza cuando están en condiciones de distinguir entre personas y objetos. Las relaciones sociales con otros niños se producen con bastante retraso respecto a las que han mantenido con los adultos. El primer indicio de que un niño percibe a otros niños se produce hacia los cinco meses cuando presta un interés especial si oye su llanto.

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